Parece que, cada año, las fuerzas de la Naturaleza buscan tener cierto protagonismo en el festival que cada año se celebra en el desierto monegrino, y este año se han decidido por refrescar el ambiente a través de una sorprendente e inesperada tormenta, sorprendente porque rara es la vez que la lluvia nos obsequia en esta parte del desierto, y cuando lo hace es coincidiendo con el festival, e inesperada porque nadie vaticinaba este inesperado cambio climático.
El caso es que la tarde comenzó con una tormenta, acompañada de un incesante viento, y que ya dejo fresco (incluso frio) el ambiente, con lo que la crema solar se vio sustituida por las prendas de abrigo y las toallas, que sirvieron de inesperada protección contra el gélido ambiente.
Esta situación influyó bastante en la organización, con miles de personas intentando entrar en el recinto, con objeto de guarecerse de la tormenta, pero tampoco hubo mayores problemas, salvo en los equipos de sonido, como diré a continuación.
Como decía, el frio hizo que los asistentes al festival buscaran desesperados refugiarse en las carpas mas protegidas, y una de ellas era, precisamente, la que contenía, en esos momentos, una de las actuaciones que mas estaba esperando desde que conocí el cartel, la de los alemanes Ame, que estaban efectuando su set en la carpa White Label.
Tan solo debo decir que estuvieron geniales, una música estupenda, tirando de tech house divertido e infeccioso, a la par que elegante, y unas mezclas más que correctas. Estaban allí tanto Frank Wiedemann como Kristian Bayer, turnándose en las mezclas, pero siguiendo la misma línea sonora. El hecho de que esa carpa era el refugio para los que huían de la lluvia, caldeó el ambiente y la fiesta que se vivió allí fue más que notable.
Debo destacar que, aunque note una menor afluencia de público que el año anterior, si vi un mayor número de asistentes extranjeros, venidos de distintas partes de Europa, gracias a la difusión que se le ha pretendido dar al festival a nivel europeo. También noté la enorme publicidad que se le daba al nuevo local, el barcelonés Row 14, en detrimento de la mítica Florida 135.
Tras Ame, le tocó el turno a Steve Bug, que también tiro de tech house efectivo y elegante, en su línea habitual. Como la cosa, dentro de la carpa, estaba bastante agobiante, debido a la masificación, decidí salir al exterior, y, aprovechando que había cesado la lluvia, pero no el frio, me acerque al escenario Bacardi, la mini Open Air, donde iba a tener lugar, en unas horas, la actuación estelar de la noche, y en el que, en esos momentos, había muy poco publico asistiendo a la actuación de Ambivalent, uno de los acólitos de M_nus, que estaba regalándonos un electronic house de tintes minimaloides. En esta carpa es donde la tormenta más había afectado al equipo de sonido, con continuos problemas, que obligaron a retrasar las actuaciones en este escenario.
También decidí pasarme un rato por la antigua Expo 2008, este año rebautizada como Row 14, donde tenía lugar la actuación principal de esas horas, el opening set de cuatro horas de Oscar Mulero, que tenía menos publico del que se esperaba, sobre todo debido a la lluvia, que hizo que la gente se mostrara reticente a estar en los escenarios a la intemperie.
Debo decir que me sorprendió que el madrileño, no tirase de techno muy duro, ni de sonido Birmingham, al menos durante el rato que lo estuve oyendo. Parecía decantarse por ritmos mas techno houseros, incluso me pareció escuchar el Jolly Joker de Alter Ego, saliendo por los altavoces de ese escenario.
También quería lanzar un pequeño tirón de orejas a la organización, ya que este año parecían haber desaparecido los tan útiles paneles informativos que anunciaban quien estaba pinchando en ese momento y en esa carpa, y que el año pasado tanto ayudaron a la gente que andaba algo confusa.
De nuevo un rato a ver a Bug, que estaba tirando de una música bastante divertida, como la remezcla que Radio Slave hizo del Elevation de Sydenham y Tiger Stripes, basándose en el French Kiss de Lil’Louis.
De nuevo en la Bacardí, los problemas de sonidos seguían retrasando las actuaciones, la verdad es que parece impensable que en un festival como el de Monegros, no hubieran sido más previsores, y no estuvieran preparados para una situación como esta.
De esta forma, con algo de retraso, hizo su aparición el francés D’Julz, que se presentó como la gran sorpresa de la noche, ya que nos regaló un set de tech house divertido, lleno de toques funk y tribales, con la contundencia in crescendo, solo ensombrecido por una par de interrupciones, a causa de los susodichos problemas técnicos, pero llevado a cabo de una forma muy precisa y correcta, con su Just So U Know incluido, y acabando con sonidos detroitnianos para dar paso, a Laurent Garnier, que ya llevaba un rato en el escenario y de vez en cuando cogía el micrófono para animar a la gente, ya que el numero del público asistente, sabiendo que se acercaba la actuación del Monsieur, había crecido enormemente.
Por fin, y tras ser previamente anunciado por el propio D’Julz, se puso a los platos el gran Laurent Garnier, que nos iba a ofrecer su primer set de la noche, un set, en teoría, de corte más house. Hay que decir, que para Laurent, se efectuó un cambió de equipo, tanto de mesa como de platos.
Lo que allí nos ofreció este genio fue house en todas sus vertientes, tech house contundente, sonidos más deep, sonido Chicago, mucho acid, y todo ello pinchado solo como el Rey Sol sabe, con una técnica impecable y viviendo cada momento como si fuera el último, sabiendo como enlazar los temas para que la sesión, más que una sesión, parezca un autentico discurso, en el que el dj transmite algo que más que música, generando una increíble empatía con el público. Laurent en estado puro, con funciones de MC incluidas, incluso haciendo bromas con la situación climatológica de esa noche.
Por allí dejo sonar una remezcla de su Dangerous Drive, e incluso tuvo su momento divertido, cuando puso el Total Departure de Smith & Selway, con el consiguiente estupor de un público entregadísimo.
Tras la más que increíble sesión del Monsieur, que se nos hizo mas que corta, este dio paso a uno de sus más aventajados alumnos, Scan X, pero a mí me apetecía ver algo más del festival, antes de que diera comienzo la segunda sesión de Laurent, así que me dirigí hacia la Row 14, donde, en esos momentos, estaba ejerciendo su set el káiser.
Y llegué justo, en la recta final de la sesión de Sven Vath, que estaba tirando de tech house efectivo, y divertido, en la línea Cocoon. Tras Vath, le tocó el turno a Richie Hawtin, con lo que la sensación de deja vu, respecto al año pasado, donde el káiser le dio el testigo al mínimal King en este mismo escenario, fue inmediata.
Tan solo decir que Hawtin empezó con un techno bailable pero tranquilo, y que amenazaba con repetir lo mismo que en el pasado Sonar, así que un rato de rigor, y de vuelta a la Bacardí, a coger buen sitio para el segundo gran set de Laurent.
Allí, aun estaba Scan X a los mandos, y en ese momento hacía sonar ese clásico del acid que es Stakker Humanoid. Un par de temas más, y de nuevo el Monsieur, parapetado con una camiseta de Monegros, volvió a la carga, dispuesto a llevarnos de vuelta al paraíso.
Tras comenzar con un techno psicodélico y exploratorio, se atrevió a llevarnos por los sinuosos mundos del sonido Detroit, a través de efectos cósmicos, bajos superlativos, con una cada vez mayor contundencia, jugando con los mandos, fabricando ecos imposibles y llevándonos a mundos inimaginables.
Fue en este set, en el que hizo temblar la pista cuando hizo sonar esa maravilla llamada Crispy Bacon, uno de los mayores hits techno de la historia, y que es una bomba segura en cualquier pista de baile. Pero lo increíble fue, cuando mezclo el tema, con una copia del mismo, extendiéndolo hasta el infinito, y aprovechando para hacer efectos y ecos, como reverberar el momento en el que el tema recuerda al chisporroteo de la carne o extendiendo el famoso subidón hasta límites insospechados. Sin dudas, este fue el gran momento del festival.
La sesión siguió con una elegancia inusitada, tirando de sonidos funkoides, ritmos tribales, momentos sorprendentes como cuando sonó el clásico Can You Feel The Party de Royal House o, ya en la recta final, cuando nos regaló la remezcla-versión que la gente de Toolroom han hecho de su Man With The Red Face.
Tras esta segunda, y maravillosa, sesión, Garnier, con alguna que otra reticencia ya que se lo estaba pasando de rechupete, se despidió y le dio el testigo a otro de sus grandes alumnos, un viejo conocido y amigo de esta web, el francés Sebastian Devaud, más conocido como Agoria, que mantuvo el nivel dejado por el maestro, efectuando una sesión bestial, llena de temazos, y con una técnica impecable.
Por allí sonaron temas propios como el poderoso Code 1026 o el magnífico Les Violons Ivres, cuya escucha siempre se agradece, y también tiro de los temas de su recién estrenado sello Infine, y que mejor que poner algo de ese pedazo de maxi que es Can’t Throw A Stone de Cubenx, ya comentado en esta misma web.
Además dejo sonar, para deleite de los allí congregados, hits como el Model 8 de Lemon 8 o el remix que Dubfire ha hecho del Grindhouse de Radio Slave, así como multitud de sonidos que nos recordaban enormemente al estilo Border Community, del que el francés es un gran apasionado.
Tras un buen rato disfrutando de Agoria, decidimos acercarnos a ver que se cocía por la San Miguel, carpa que aun no había visitado en todo el festival, y donde, en esos momentos, estaba ejerciendo su set la capo de ese gran sello que es B Pitch Control, la berlinesa Ellen Allien.
Yo ya había oído hablar mucho de los sets de la alemana, y no precisamente para bien, pero yo quise darle una oportunidad, y la verdad es que debo dar la razón a sus detractores.
La Allien nos ofreció un set bastante desganado, con una técnica pésima, y lleno de altibajos en la selección musical, tan pronto te regalaba un track de electro pop bizarro, como te ponía un trallazo tech house en toda regla, como bajaba el listón con alguna paranoia electrónica, algo que no parecía hacer mucha gracia a los congregados en esa carpa.
Cabe destacar que, en las pantallas colindantes, aparecía de vez en cuando, la portada de Sool, el último disco de la alemana, también comentado en esta misma web.
Como la señorita Allien no nos convencía demasiado, nos dirigimos a la White Label, donde, en esos momentos, estaban los Silicone Soul efectuando su set.
La verdad es que se trataba de un set contagioso, lleno de tech house divertido y efectivo, con momentos muy deep y elegantes, y que acabó con su gran hit, el famoso Right On, que dio paso al set de Oscar de Rivera, y que, la verdad, sorprendió gratamente, sobre todo cuando hacía poco que lo había visto en una famosa sala zaragozana, tirando de house pasteloso y hits radiofónicos.
Esta sesión fue todo lo contrario, prescindió del azúcar, para regalarnos condimento del bueno, tech house festivo y contundente, en una sesión llena de trallazos, como el Grindhouse de Radio Slave, bajo remix de Dubfire, La Sirena de Acquaviva & Doria o, ese gran momento con el Age Of Love, remezclado por Jam & Spoon, que fue uno de los grandes hitos de la sesión.
Pero recordé que en esos momentos estaba Stacey Pullen en la San Miguel, así que deje a Oscar con sus locos movimientos en cabina, para dirigirme hacia donde estaba el de Detroit, que aunque a lo he visto unas cuantas veces, no me canso de escuchar esos sets de techno en estado puro, y eso era lo que estaba ofreciendo mr Pullen, repartiendo un techno de bajos gordos y máxima efectividad.
Un rato viendo a Pullen, y de vuelta a la White Label, donde ya se había puesto a los platos Wally Lopez, que, para sorpresa de todos, seguía la estela dejada por Oscar de Rivera, tirando de un tech house muy festivo y poco, o casi nada, comercial.
Pero el frió y el agotamiento habían hecho mella en nuestros cuerpos, así que decidimos abandonar el festival, y al pasar por la Row 14, donde estaba teniendo lugar, en ese momento, el adalid del techno mas duro, Felix Kroecher, que parecía haber cambiado el registro, para la ocasión, dejando los ritmos mas duros para centrarse en el tech house, y como prueba diré que, en ese momento, estaba haciendo sonar el Total Departure de Smith & Selway, pero remezclado por Cirez D, cosa que me sorprendió gratamente, sobre todo sabiendo cómo se las gasta esta bestia del hard techno.
Ya fuera del festival, me pareció oír que salía de alguna de las salas, el Man With The Red Face, de Monsieur Garnier, remezclado por los de Toolroom. No pude captar de que carpa salía, aunque por la nitidez, parecía venir de la Row 14, cosa extraña sabiendo quien estaba actuando allí en esos momentos.
Saliera de donde saliera, el caso es que este ultimo sonido que llegó a nuestros oídos es un gran colofón y perfecto resumen de lo que dio de sí esta gran edición del Monegros Desert Festival.
Crónica: Monegros Desert Festival 2008 (Djsanroman.com)
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Sergio Villa
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miércoles, julio 16, 2008
4 comentarios
Etiquetas: Ambivalent, Ame, D'Julz, Florida-135, Laurent-Garnier, monegros-desert-festival, News, Noticias, Oscar Mulero, Richie Hawtin, row-14, STEVE BUG, Sven Vath, Wally Lopez
Ame - Guestmix on Dance Department 13-07-2008......+Sets+Minimal
Publicado por
Sergio Villa
el
domingo, julio 13, 2008
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Etiquetas: Ame, Dance Department, Dj Set, Download, GuestMix, Minimal, Set, Sets, Tech-house, Techno
Interview Âme
En Karlsruhe hay aceras sucias y mujeres gordas. Salchichas largas y ensaladas de patata. Bebedores de cerveza y jugadores de fútbol albinos. Pero también hay calidad. Mucha calidad. La calidad de dos tipos como Kristian Beyer y Frank Wiedemann. La gente les conoce como Âme y la verdad es que el mundo del house ya no es lo mismo desde que aparecieron. Nadie como ellos ha sabido darle una pátina intelectual a este género bailable y transformar el mejunje en una sopa fría de las que le dejan a uno nuevo en los calores estivales. Están de moda, de verdad, todo el mundo habla de ellos y todo el mundo les señala como los auténticos renovadores del sonido house en Europa. Sí, en Karlsruhe hay perros obesos, borrachos cantarines y dos tipos que parecen salidos de la Revancha de los Novatos que producen como si Jesucristo les guiara en el estudio. Y el house vuelve a molar, claro.
La pregunta del millón. ¿Cómo diablos os conocisteis?
Kristian: Bueno, para empezar ambos vivíamos en el mismo lugar, esto es en Karlsruhe, digamos que en la frontera con Francia. Hemos vivido allí siempre y dado que nuestros gustos eran muy similares, era normal que tarde o temprano coincidiéramos en algún lugar. Por mí parte, yo un buen día decidí llevar una tienda de discos, y la verdad es que me absorbió bastante porque no me permitió terminar la carrera… Bueno, a lo que iba, total, que un buen día estaba yo detrás del mostrador y entonces entró Frank. Desde ese día, nos hicimos amigos.
Frank: Enseguida nos dimos cuenta de que teníamos los mismos gustos y fue sólo cuestión de tiempo que decidiéramos grabar algo juntos. Fue amor a primera vista (risas).
Tenemos entendido que comenzasteis pinchando juntos…
Frank: Sin duda, fue así. Lo primero que hicimos fue pinchar juntos, nos divertíamos muchísimo, eran días de absoluta locura musical. Recuerdo que no teníamos límites a la hora de pinchar. Podíamos poner algo de Basic Channel y luego pasábamos a algo de Strictly Rhythm, no lo sé, era un momento de efervescencia creativa que se dejaba ver en nuestras sesiones…
Kristian: Es así. De todos modos, con el tiempo resultaba más fácil uniformizar la sesión, es decir, podíamos pinchar de todo sin que se notara en los patrones rítmicos. Gracias al estallido del nuevo minimal podemos mezclar todo tipo de sonidos, porque si te fijas los bpms han decrecido. Hace cinco años los bpms iban a 130 ó 135, pero ahora hablamos de de 125-130. Gracias a esto, muchos DJs han podido mezclar distintos sonidos sin romper la continuidad rítmica.
Kristian, suponemos que regentando una tienda de discos, tu muestrario de influencias debe de ser colorido y variado a rabiar…
Kristian: La verdad es que sí, la tienda me ha abierto muchos frentes musicales que desconocía y que han sido de gran influencia en mi música. Mis principales influencias proceden de la música de baile estadounidense. El house neoyorquino de toda la vida, los sonidos de Chicago y Detroit, la música de Carl Craig, Juan Atkins, Robert Hood y la gente de Underground Resistance. También he sido muy fan de todo el material de Basic Channel y Mike Ink (sus primeros discos). Me gusta el minimal alemán más tradicional, no lo que se hace ahora.
Frank: Yo tengo que decir que mis mayores influencias vienen del jazz y siempre ha sido un elemento muy presente en nuestra música.
Presente, futuro… mucha gente se olvida de la historia que hay detrás de la música de baile actual, mucha gente se olvida de mirar también al futuro. Vuestra música parece tener en cuenta ambos tiempos.
Kristian: Siempre he estado firmemente convencido de que hay que encontrar desesperadamente un equilibrio perfecto entre lo que ya se ha hecho y lo que está por venir. Cuando consigues equiparar presente y pasado en tu música tienes muchísimo ganado. Creo que es totalmente necesario conocer un poco la historia, tu historia de hecho, porque dicha historia debería verse reflejada en las producciones actuales.
Frank: Me gustaría considerar nuestra música como un mirador futurista al techno del pasado. De eso se trata.
¿Qué podéis contarnos de vuestros primeros trabajos, en Sonar Kollektiv? ¿Cómo llegasteis a conocer a esa gente?
Frank: No tiene mucho secreto, la verdad. Un día los chicos de Jazzanova tocaban en nuestra zona y se pasaron por mi tienda a comprar algunos discos. Te estoy hablando de hace mucho, mucho tiempo. Podríamos decir que nos conocemos desde hace siglos. Dixon es muy amigo mío. Total, que un buen día le pasé una de mis producciones y, en cuanto la escuchó, se la pasó a los chicos de Jazzanova y de ahí todo salió rodado. Todavía seguimos siendo grandes amigos, la verdad, son una buena gente. 
¿Y cómo os apañasteis para poner en marcha el sello Innervisions, fuera del influjo de Sonar Kollektiv, junto a Dixon?
Frank: Bueno, piensa que somos todos colegas, de modo que este tipo de cosas se pueden hacer si hay confianza. En un momento dado, entendimos que Sonar Kollektiv se había convertido en un sello demasiado freestyle y nosotros nos consideramos productores house. Sentíamos la necesidad de llevar ese material a otro sello que tuviera distintas miras.
En la redacción de esta web somos unos fans absolutos de vuestro gran hit, “Rej”. Hay una leyenda que dice que la toma original del tema os recordaba mucho a una canción de Isolée y la cambiasteis por el corte que luego fue un éxito…
Kristian: No te han informado mal. La verdad es que en la época en que estuvimos componiendo el tema yo tenía un amigo muy cercano que vivía con Rajko (Isolée), de hecho vivieron juntos muchísimo tiempo. Me encanta Isolée y tenía una canción llamada “Beau Mot Plage” que adoro. Bueno, el tema es que cuando terminamos “Rej” no estábamos muy contentos con el resultado porque la canción se parecía bastante e “Beau Mot Plage”. Hablamos y llegamos a la conclusión de que la melodía era perfecta pero había que cambiar el resto del tema. De hecho, en el original, la melodía se oía como muy de fondo.
Ese tema, al final, os cambiaría la vida, ¿no? ¿Es un resumen perfecto de vuestro sonido?
Frank: Quizás es demasiado atrevido decir que es un resumen de nuestro sonido, no lo sé. Lo que te puedo decir es que una producción totalmente influenciada por el sonido Detroit. De todos modos, tengo que decir que “Rej” no es nuestra canción favorita ni mucho menos. Si hay un tema que tuviera que señalar como resumen perfecto de lo que es el sonido Âme mi dedo se posaría sobre “Nia”. Es la canción que más nos gusta porque básicamente es la canción en la que realmente confluyen nuestros dos mundos musicales.
Kristian: De todos modos, yo no soy muy partidario de hablar de si esta canción es mejor o peor, la verdad es que acostumbramos a estar muy orgullosos de todo el material que sacamos, porque siempre le dedicamos muchas horas y mucha paciencia a cada producción. De esa tozudez y perfeccionismo siempre surgen canciones contra las que no tenemos nada que decir en contra.
Kristian ha sacado un tema muy importante: el perfeccionismo y la lentitud con que desarrolláis vuestras producciones. ¿Creéis que uno de los principales males de la música de baile actual es la sobreproducción?
Frank: Sin duda. La gente saca muchas cosas a la vez en muchos sellos y la calidad de las producciones se resiente. Nuestra filosofía es trabajar durante mucho tiempo cada canción, hasta perfeccionarla a niveles de excelencia máxima. Por eso nunca verás que saquemos cuatro o cinco temas en un solo mes. Es un problema, sin duda, y muchas veces tienes tantas propuestas sobre la mesa que las haces corriendo y deprisa para no lamentarte luego porque rechazaste un remix o algo así… Nosotros nunca hemos creído en eso, de hecho seríamos incapaces de sacar algo al mercado si tuviéramos la más mínima duda acerca de la calidad y acabado del producto.
Mucha gente os señala como auténticos renovadores de la música house. Os lo han dicho muchas veces. ¿Sois conscientes de estar creando algo nuevo?
Kristian: La verdad es que no creo que estemos haciendo algo nuevo, eso son palabras mayores, sin duda. De todos modos, tengo que decir con orgullo, y que me perdonen por chulear (risas), que hemos recibido emails de apoyo de gente muy importante. Quentin Harris y Underground Resistance, por ejemplo, nos han dicho que estamos cambiando el house, un halago que nos llena de orgullo y satisfacción.
Frank: Creo que nuestra cruzada no es exactamente la de cambiar el mundo del house o asombrar al oyente con algo nuevo, la cruzada aquí es ser fiel a ti mismo, ser fiel a las ideas en las que crees. Si consigues realizarte de esa manera, consigue liberarte de una presión enorme y es entonces cuando estás haciendo lo que realmente quieres, y lo disfrutas. Cuando eso ocurre, está haciendo algo grande.
No se os ve mucho por ahí pinchando juntos, la verdad es que no os prodigáis mucho en pareja, al menos esa es la sensación que tenemos desde fuera…
Frank: No te falta razón. De todos modos, pinchamos más de lo que la gente podría llegar a pensar. Lo que sí es cierto es que por separado resulta más fácil todo, porque una de las razones por las que los promotores no nos contratan es porque tienen que pagar dos vuelos y dos hoteles, y eso no les gusta demasiado.
¿Como afrontáis vuestras sesiones?
Kristian: Lo primero que hacemos al llegar es ver qué están pinchando los otros DJs. Si el tono es techno y bastante duro, intentamos adaptarnos a eso, si es más house sacamos el material house. Por mí parte, a veces me gusta pinchar techno, pero no minimal o tech-house tal y como los conocemos hoy en día. No me gusta poner lo que todo el mundo pone, ¿sabes? Por eso mismo, me encanta Luciano cuando pincha, porque tiene un estilo inimitable y propio. También depende de dónde vayas, en lugares como Estonia o Finlandia tienes que centrarte más en el house, y puedes pinchar muchísimo material americano que es más lento. Si estás delante de 2.000 personas que quieren techno, no puedes pinchar material de Osunlade, claro…
¿Cómo funciona el sello Innervisions? ¿Qué nos depara el futuro?
Kristian: Lo más importante es que no queremos cambiar su filosofía. Lo importante es seguir el ritmo de un maxi o dos al mes, sin prisas, seleccionando con tino todo lo que sacamos para que sea de la máxima calidad. La verdad es que no tenemos acceso a tanta buena música como para sacar más referencias que las mencionadas.
¿Y cómo funciona el proceso de selección?
Frank: Es un proceso puramente democrático. Si no estamos todos de acuerdo, no sacamos nada. A veces puede ser duro, pero siempre es bueno discutir y sopesar las distintas opciones. La verdad es que siempre llegamos a un acuerdo, porque todos tenemos unos gustos musicales muy parecidos. Somos tres personas llevando las riendas de este sello y nos apasiona el proceso de selección de las distintas canciones.
Kristian: Tenemos algo muy claro, la verdad. Lo que queremos es tener la máxima calidad. No queremos irnos por las ramas o sacar mierda por sacarla. Nos conocemos todos desde hace muchísimo tiempo y queremos seguir en esto dentro de diez años, todos juntos.
Nos fascina vuestra obsesión por trabajar con EPs y no darle mucha cancha al formato LP.
Kristian: Nunca hemos sido fans del formato LP. Cuando grabas un LP tienes la presión de que hay que poner un número mínimo de canciones, es como si tuvieras que llenar minutaje. Además, hay como ciertos vicios impuestos, como por ejemplo, la tontería de poner un tema downtempo, un tema de broken beat… En fin, lo odio. Si te fijas, casi siempre funcionamos con formato EP. Pero bueno, nunca digas nunca jamás, la verdad es que es posible que unos dos o tres años tengamos un LP en el mercado. Habrá que ver.
Ya casi os tenemos en Monegros. El festival está a la vuelta de la esquina. ¿Qué os dice esta propuesta? ¿Cómo os sentís ante la posibilidad de actuar en este festival?
Frank: Estamos muy ilusionados y tenemos muchas ganas de ver ese lugar, de sentir el calor del desierto, de ver a toda la gente. Me han dicho que después de Sónar, Monegros es el festival de música electrónica más reconocido de España, y uno de los mejores de Europa. El otro día estuve viendo el cartel en vuestra web y la verdad es que es uno de los mejores line ups que he visto en mucho tiempo. Tenemos muchas ganas de ir allí, la verdad.
Kristian: Hemos actuado en muchos lugares extraños, pero nada más estimulante que la mística de un desierto, en medio de la nada… Será memorable.
Publicado por
Sergio Villa
el
jueves, julio 03, 2008
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